Las conversaciones de trabajo mejoran cuando el equipo cuenta con un lenguaje común y acuerdos que puede revisar.
El feedback útil parte por hechos observables
Describir una situación concreta permite analizar lo ocurrido sin convertir el diálogo en una defensa de identidades.
Explicar el impacto aporta contexto
El impacto conecta la conducta con el trabajo y hace visible por qué vale la pena ajustar.
Cerrar con un acuerdo verificable
Definir qué se hará distinto, quién lo hará y cuándo revisarán el avance transforma la conversación en una práctica de mejora.
Para llevarlo a la práctica: elige una conversación pendiente y prepara hechos, impacto y un acuerdo verificable.